El puerto fluvial de Auray

Auray

La encantadora población de Auray es un acierto seguro si la incluís en vuestra ruta por la Bretaña. Con un centro histórico repleto de casas con entramado de madera y un puerto fluvial más bonito todavía, merece la pena detenerse aquí durante un par de horas y pasear por sus tranquilas calles adoquinadas. Su gran cercanía a Vannes (Auray está a tan solo 20 km al oeste de la que fuera capital de la Bretaña durante un tiempo) es una ventaja añadida a la hora de planificar la visita.

De paseo por el centro de Auray

Comenzamos nuestro paseo por Auray en la coqueta Place aux Roues, a cuatro pasos de donde hemos dejado el coche. Las calles están tranquilas a esta hora de la mañana y nos tomamos nuestro tiempo admirando las preciosas casas que vamos encontrando por el camino. En la Place de la République, el corazón de Auray, se ve algo más de movimiento. El edificio del Ayuntamiento preside esta plaza triangular, en cuyo extremo opuesto tres bonitas casas con entramado de madera atraen nuestras miradas.

El puerto de Saint-Goustan

Luego terminaremos de explorar la parte alta de Auray, pero ahora toca bajar hasta el río. La suave pendiente de la rue du Château nos conduce directamente hasta el puerto de Saint-Goustan. Antes de cruzar el puente de piedra del siglo XIII y adentrarnos en esta otra parte de la población, lo mejor es subir a las antiguas murallas para obtener unas excelentes vistas del río Loch y el puerto medieval.

La plaza de Saint-Sauveur nos da la bienvenida tras cruzar el puente. Sus casas con entramado de madera son la carta de presentación perfecta. En el muelle Franklin hay pequeñas tiendas de artesanía y algunos restaurantes. Se llama así en honor a Benjamin Franklin, quien desembarcó en el puerto de Auray en 1776 en busca del apoyo de Francia en la Guerra de Independencia contra Inglaterra.

Descubriendo las iglesias de Auray

El barrio de Saint-Goustan es pequeño y tranquilo. Paseamos por sus callejuelas y nos acercamos hasta la iglesia de Saint-Sauveur. Si se tiene en cuenta que Saint-Goustan es el santo patrón de los marineros y los pescadores, no resulta extraño encontrar un exvoto en forma de barco colgando del techo de la iglesia.

Más curiosa resulta la capilla de Notre-Dame-de-Lourdes, situada al lado de la iglesia. Data de 1878 y se construyó para conmemorar las apariciones de Lourdes. En su interior se ha pretendido reproducir la gruta de Massabielle en la que supuestamente se apareció la Virgen María. No es que seamos unos expertos en la materia, pero nos parece una auténtica chapuza.

Regresamos sin prisas al centro de Auray. Antes de marcharnos todavía nos queda por visitar la iglesia de Saint-Gildas, del siglo XVII. Nos parece una buena forma de despedirnos de esta bonita población. La incluimos a última hora en nuestra ruta y sin duda ha sido un cierto total.

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