Yellowstone National Park: información práctica

Yellowstone National Park

Cuando tomamos la decisión de realizar el road trip que nos llevó a recorrer el norte de Estados Unidos, diseñamos la ruta a medida para que encajara con el lugar que más ganas teníamos de conocer: Yellowstone National Park. Este impresionante parque nacional es sin duda un lugar único con una variedad enorme de paisajes que no dejan indiferente a nadie.

Hay pocas cosas más típicas que sacarse una foto junto al cartel de bienvenida al parque.

Un magnífico parque nacional en Wyoming

Yellowstone National Park se localiza al noroeste de Wyoming, aunque comparte una pequeña parte de su territorio con Idaho y Montana (tan solo un 4% del parque se ubica en estos dos estados, el 96% restante está en Wyoming). La parte central del parque está ocupada por el lago Yellowstone, y el resto del territorio está constituido por imponentes montañas, profundos cañones, espectaculares cascadas, extensos valles y multitud de piscinas termales y géiseres.

Justo al sur de Yellowstone National Park se encuentra otro bonito parque nacional: Grand Teton National Park. Lo más habitual es visitarlos de forma conjunta, ya que Grand Teton ofrece unos paisajes espectaculares que nada tienen que envidiar a Yellowstone. En nuestro caso, dedicamos un día en exclusiva a Grand Teton, del cual os hablaremos en su momento.

En cuanto a Yellowstone National Park, su distribución en torno a una carretera en forma de 8, llamada Grand Loop Road, hace que sea muy fácil de recorrer. Cuenta con varias zonas muy bien diferenciadas que se comunican muy bien entre ellas gracias a la carretera principal del parque.

Fuente: National Park Service

Un lugar único en el mundo

Yellowstone National Park es un lugar distinto a cualquier otro que hayamos visitado antes. Se asienta sobre la caldera de un supervolcán activo. Gracias a ello en Yellowstone abundan los fenómenos geotermales que lo han hecho mundialmente famoso. Aunque no es ni mucho menos el único lugar con géiseres y piscinas termales, sí que es el lugar del mundo con mayor concentración de estos peculiares fenómenos naturales. Y todo ello se debe a la incesante actividad volcánica que existe bajo su superficie.

Más de la mitad de los géiseres y fuentes termales del mundo se encuentran en Yellowstone National Park.

Quizá por su peculiaridad y enorme belleza, fue el primer parque nacional del mundo en establecerse en 1872. Tampoco es de extrañar la enorme cantidad de visitantes que recibe cada año, mayoritariamente en verano.

Por cuestiones de seguridad, es muy importante mantenerse en los senderos y plataformas habilitados a la hora de explorar Yellowstone National Park. No hay que olvidarse del peligro que suponen estos fenómenos naturales. La elevada temperatura del agua y sus niveles de acidez han causado graves heridas (e incluso la muerte) a algún turista imprudente. Evidentemente, también está terminantemente prohibido arrojar cualquier tipo de objeto a una fuente termal. Estos actos vandálicos han llegado a atascar la salida de agua de alguna de ellas, provocando su desaparición.

Una breve parada para desayunar en West Yellowstone

Nosotros llegamos a Yellowstone procedentes de Bozeman, en Montana, y accedimos al parque por la entrada oeste, situada junto a la población de West Yellowstone. De las cinco entradas a Yellowstone National Park, esta era la que nos quedaba mejor situada.

De paso aprovechamos para parar a desayunar en West Yellowstone, en un restaurante bastante popular llamado Running Bear Pancake House (538 Madison Avenue, West Yellowstone). Había cola en la entrada y tuvimos que esperar unos 20 minutos a que nos dieran mesa. El servicio fue lento (tanto para tomar nota, como para servir la comida y cobrar), así que nuestra experiencia no fue demasiado satisfactoria. Pero en vista de la cantidad de gente que abarrotaba el local, parece que tiene fama entre los visitantes al parque.

La comida en Running Bear Pancake House es abundante y sabrosa. Nada como un buen plato de “biscuits and gravy” para comenzar el día con energía.

De West Yellowstone no hay que esperar gran cosa. Hay montones de moteles, tiendas y restaurantes, todo orientado a los miles de turistas que visitan Yellowstone National Park cada año. Los precios van acordes a la demanda, así que no es el sitio más barato del mundo para aprovisionarse antes de entrar al parque.

Nuestro recorrido por Yellowstone National Park

Dedicamos tres días completos a explorar Yellowstone National Park. Fueron suficientes para visitar sus rincones más emblemáticos, aunque creemos que lo ideal sería disponer de 5 días para poder profundizar más y hacer más excursiones por la zona.

En los próximos posts os hablaremos con detalle de las distintas zonas del parque y de todo lo que no hay perderse en Yellowstone National Park. Dividiremos la visita al parque en cinco posts. El criterio que hemos seguido a la hora de agrupar las distintas visitas en cada post ha sido por su localización geográfica. De este modo se puede optimizar la visita por zonas, dedicando menos tiempo a desplazamientos innecesarios de un lado a otro.

No solo hay géiseres en Yellowstone. Los paisajes montañosos como este son los más habituales, y hay multitud de excursiones que realizar.

De todas formas (dependiendo del número de días que cada cual vaya a dedicar a Yellowstone National Park y de los intereses personales) el recorrido se puede organizar según le convenga a cada uno para sacarle el máximo partido al tiempo disponible. Con el mapa del parque a mano (este está muy bien) os podréis ir familiarizando con la zona, lo que os ayudará mucho a la hora de planificar vuestra estancia en el parque.

Aunque le dediquemos 5 posts, en realidad nosotros comprimimos todas las visitas en tan solo 3 días. Para que tengáis una idea de lo que dieron de sí esos tres días, esta es la ruta real que hicimos nosotros (y en el orden correspondiente):

Primer día:

Artist Paint Pots, Grand Canyon of the Yellowstone, Uncle Tom’s Trail, Sulphur Caldron y Mud Volcano, Upper Geyser Basin y Old Faithful.

Segundo día:

Hayden Valley, Mt. Washburn, Brink of the Lower Falls y West Thumb.

Tercer día:

Mammoth Hot Springs, Biscuit Basin, Lamar Valley, Firehole Falls, Fountain Paint Pots, Grand Prismatic Spring y Morning Glory Pool.

Lo cierto es que con la ruta que seguimos terminamos dando bastantes vueltas con el coche que nos podríamos haber ahorrado. Aún así, estamos bastante satisfechos con el resultado final, ya que vimos lo más importante de Yellowstone National Park e incluso algunos lugares que mucha gente deja de lado por ser más secundarios.

Alojarse en Yellowstone National Park

Siguiendo con la tónica general de nuestro road trip por el norte de Estados Unidos, en Yellowstone National Park nos alojamos en uno de sus campings. El elegido fue Grant Village Campground, situado en la zona de West Thumb, junto al lago Yellowstone. Hay muchos más campings repartidos por el parque, pero este nos gustó por su céntrica localización.

El camping es muy grande, pero se llena con facilidad. Por suerte se puede reservar plaza por internet en su página web. Es un lugar muy agradable y está perfectamente gestionado. Nos costó 29 dólares por noche, con una ducha diaria incluida en el precio. Sobre nuestra experiencia yendo de camping por Estados Unidos podéis leer más en el post especial que le dedicamos, así como también podéis echar un vistazo al que dedicamos a los parques nacionales de Estados Unidos.

Preparando la cena en nuestro camping.

Si ir de camping no es lo vuestro, Yellowstone National Park ofrece muchísimas más opciones de alojamiento. Desde sencillos moteles a lujosos hoteles, tanto dentro del parque como en las poblaciones más cercanas, hay opciones para todos los gustos y presupuestos. En la página web del parque os dan toda la información necesaria.

Nuestro consejo es que intentéis alojaros dentro del parque para no perder demasiado tiempo en desplazamientos. Para estar seguros de que no os quedáis sin vuestra plaza, lo mejor es reservar con tanta antelación como sea posible.

Atención a los atascos de tráfico

Algo que nos sorprendió muchísimo durante los días que pasamos en Yellowstone National Park es lo habituales que son los atascos de tráfico. A veces solo duran unos pocos minutos, pero el día que entramos al parque estuvimos en uno que duró casi una hora. Todavía no sabemos qué fue lo que sucedió para que estuviéramos completamente parados en la carretera durante tanto rato.

La mayoría de las veces, los atascos se deben a conductores irresponsables que paran su coche en medio de la carretera porque han visto algún animal y quieren hacerle una foto. Otras veces son los propios animales (bisontes, mayoritariamente) los que invaden la calzada e impiden la circulación de los vehículos.

Aprovechando para hacer una foto mientras estamos parados en la carretera. A un conductor que iba delante de nosotros le pareció buena idea detenerse sin pararse a pensar que estaba entorpeciendo el tráfico.

En estos casos no queda más remedio que detenerse, a riesgo de atropellar al pobre animal. Pero si veis algún bicho o un paisaje bonito, esperad hasta encontrar algún rincón donde aparcar (los hay por todas partes) y no seáis los causantes de un atasco monumental. Por cierto: no toquéis la bocina del coche si hay un animal bloqueando el paso. ¡Sed pacientes y disfrutad del momento!.

Vigilad la velocidad

Así como es importante no crear atascos de tráfico, también lo es circular a la velocidad adecuada. En Yellowstone National Park la velocidad máxima es de 45 millas por hora (70 km/h). No obstante, en muchos puntos es incluso inferior. Es importante seguir a rajatabla las normas de tráfico o acabaréis con un recuerdo de Yellowstone que no os querréis llevar a casa: una multa de tráfico. El límite de velocidad está perfectamente indicado en todos los tramos de carretera, tan solo tenéis que seguir las indicaciones.

Un tiempo impredecible

Algo que descubrimos por las malas es que el tiempo en Yellowstone National Park puede cambiar en un instante. En un momento puede hacer un sol radiante y en un par de minutos estar cayendo un auténtico aguacero. Tampoco es improbable que nieve, incluso en pleno verano. Nosotros estuvimos en agosto y por la noche la temperatura llegó a bajar hasta los 3 grados centígrados. Buena parte del parque está a más de 2.000 metros de altitud, por lo que no es de extrañar. Así que no os olvidéis de llevar ropa de abrigo y un buen chubasquero.

Una inesperada tormenta nos sorprendió. El cielo oscureció de repente y la temperatura cayó de 25 a 12 grados centígrados en menos de cinco minutos.

Al mismo tiempo tampoco os podéis olvidar del protector solar: el sol quema muchísimo y puede hacer mucho calor. En las zonas sin vegetación (normalmente donde hay más actividad geotermal) los rayos del sol son implacables. Como en esas zonas el suelo suele ser de color blanco, se refleja en la superficie y sus efectos se multiplican. Os recomendamos usar gorro y gafas de sol.

El lugar perfecto para contemplar fauna salvaje

Yellowstone National Park es un auténtico paraíso para los naturalistas. No en vano se lo conoce con el sobrenombre de “el Serengueti americano“. Si os gusta la naturaleza y contemplar a los animales salvajes en su hábitat natural, Yellowstone es el lugar indicado para vosotros. Multitud de especies animales campan a sus anchas por Yellowstone. El avistamiento de fauna salvaje es una de las principales actividades que se pueden realizar en el parque.

Los bisontes son la principal seña de identidad de Yellowstone, que es un auténtico santuario para estos animales. Son muy abundantes y se encuentran por todas partes. No tendréis problemas para verlos: lo más probable es que tengáis que esquivarlos mientras circuláis en coche. Son enormes y su presencia impone respeto.

Una manada de bisontes descansa junto a un arroyo.

Además de los bisontes, Yellowstone National Park también es conocido por la abundancia de osos. Nosotros no vimos ninguno, aunque nos hubiera encantado. Es muy importante seguir las normas y extremar las medidas de seguridad en caso de toparos con alguno. Los lobos son también las estrellas indiscutibles del parque. No son tan fáciles de ver, pero si sois muy madrugadores y vais a las zonas adecuadas (como Lamar Valley) quizá tengáis suerte. Por último, los alces son otros de los animales estrella del parque. Con sus grandes cornamentas, es fácil verlos pastando junto a algún río o cerca del bosque.

Fuente: National Park Service. Este sencillo mapa muestra qué animales frecuentan cada una de las zonas del parque.

Sea como fuere, ante cualquier animal hay que respetar siempre las indicaciones del parque. Está prohibido darles de comer, hay que mantener la distancia de seguridad y hay que evitar interferir en sus quehaceres.

Una buena guía de viaje

Para movernos por el parque utilizamos el mapa que nos dieron al entrar en Yellowstone National Park. Pero además teníamos con nosotros la guía de viaje de Lonely Planet. Es muy completa y ofrece información práctica muy útil. También incluye pequeños mapas detallados de cada zona del parque, que van muy bien a la hora de realizar las visitas correspondientes. Por si fuera poco, también incluye información de Grand Teton National Park. La guía nos acompañó durante todo el viaje y nos facilitó mucho las cosas.

Actividades para todos

En los siguientes posts os contaremos lo que podéis ver y hacer en cada zona del parque. Ya veréis que Yellowstone National Park ofrece actividades y diversión para toda la familia. Los rangers también organizan charlas y visitas guiadas muy interesantes. Podéis informaros en los centros de visitantes.

Si buscáis un lugar distinto y único en el que disfrutar de unos días inolvidables, sin duda Yellowstone National Park es el lugar indicado.

Una respuesta a “Yellowstone National Park: información práctica”

  1. […] alojamos aquí durante nuestra visita a Yellowstone National Park. Estuvimos un total de 4 noches, a un precio de 29 dólares cada una. Es un camping enorme, pero su […]

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